Blog

Infografías 3D, perspectivas 3D y renders

By 21 de octubre de 2020No Comments

21-Octubre-2020. Curiosamente, la actividad que desarrollamos mayoritariamente las empresas de nuestro sector, no termina de tener un término claro para su denominación. A fin de cuentas, no deja de ser una actividad relativamente nueva, y por eso no hay todavía un consenso general.

Los ingleses utilizan el término “Archviz”, que es la contracción de “Architectural Visualization” (no hace falta traducir su significado). Esta expresión nos gusta mucho, pero no está para nada implantada a nivel popular en España, aparte de caer en el peligro de un anglicismo.

Otro término utilizado en la industria de los videojuegos es CGI o “Computer Generated Imagery”. Aunque en la práctica se aplica sobre todo a las imágenes 3D, no deja de ser un término bastante ambiguo que puede incluir casi cualquier imagen generada por ordenador, como dibujos animados, imágenes abstractas, fractales…

En España, quizá el termino más extendido sea “Infografías 3D”. Esta expresión tampoco nos termina de gustar, porque en principio una “infografía” sería, al igual que CGI, cualquier gráfico creado con la ayuda del ordenador. Así por ejemplo, el gráfico que vemos en un periódico con la evolución del paro, también es una infografía (aunque en este caso no sería “3D” sino “2D”).

Otra expresión que se extiende también entre nosotros es “render”. Aunque en principio en inglés significaría algo así como “presentación”, su uso se está especializando cada vez más para las imágenes 3D generadas por ordenador. Esta palabra no está mal, si bien volvemos a caer en el peligro del anglicismo.

Quizás la expresión que más nos gusta es la de “Perspectivas 3D”. Es un término nada pretencioso y viene a abarcar la casi totalidad de las imágenes que se generan en las empresas de nuestro sector, puesto que en el fondo son todas perspectivas, da igual que sea un interior, un exterior, una vista nocturna, diurna…

En cualquier caso, no deja de ser un tema de una importancia menor, puesto que al final lo realmente importante es la imagen en sí, y no el cómo la denominamos.